Los mejores compañeros tienen cuatro patas
Esos viajes que se disfrutan distinto cuando se comparten con quien se quiere.
Hay un momento muy específico en el que un viaje deja de ser solo un viaje. No es cuando llegas, ni cuando bajas las maletas. Es antes: cuando abres la puerta del coche y alguien sale corriendo con la cola descontrolada a oler todo lo que hay del otro lado, sin preguntar qué es ni para qué sirve. Solo quiere estar ahí. Contigo.
Los perros tienen esa manera de recordarnos algo que se nos olvida entre juntas, tráfico y notificaciones: que un lugar bonito se disfruta el doble cuando alguien a quien quieres lo está disfrutando también. No hace falta que entiendan la diferencia entre un bosque de pinos y uno de oyameles. Les basta con estar ahí, correteando entre los árboles como si el mundo se hubiera inventado esa mañana solo para ellos.
Lo que un perro disfruta
Quien ha viajado con su perro sabe que el ritmo del viaje cambia completamente. Ya no se trata de tachar destinos de una lista: se trata de detenerte a ver por qué se quedó oliendo esa piedra durante diez minutos, de dejarlo meter las patas al río aunque el itinerario dijera otra cosa, de reírte porque decidió que la fogata es, sin lugar a dudas, el mejor sitio del mundo para dormir esa noche. Viajar con un perro obliga a bajar la velocidad. Y casi siempre esa es la parte que más se termina disfrutando.
Ellos no cargan el celular, no revisan el mapa, no piensan en la junta del lunes. Están ahí enteros, con las orejas paradas y la nariz metida en cada esquina nueva. Pasar un fin de semana a su ritmo es, de alguna forma, aprender otra vez a estar donde uno está.
Compartir un lugar bonito con quien quieres se disfruta distinto
Cualquiera que haya ido a la montaña solo y luego haya vuelto con su gente sabe la diferencia: el mismo bosque, la misma fogata, pero el doble de risas, de anécdotas que se van a contar meses después, de silencios que no incomodan. Los buenos viajes casi nunca se recuerdan por el lugar. Se recuerdan por quién estaba ahí.
Y los perros, para quienes los tienen, no son la excepción a esa regla, son parte de ella. Son quienes te reciben igual de contentos todos los días, quienes se suben al coche sin preguntar a dónde van porque confían en que, mientras sea contigo, va a estar bien. Dejarlos en casa cuando se arma el plan familiar siempre se siente como que falta alguien.
Wander: cabañas donde ellos también son bienvenidos
Por eso en Wander las cabañas están pensadas para que no tengas que elegir entre el viaje y la familia completa. Cada cabaña está separada de la siguiente, rodeada de bosque real, no un jardín, así que hay espacio de verdad para que corran sin que nadie se queje ni tengas que estar pidiendo disculpas. Fogata privada, terreno para explorar, y la tranquilidad de saber que nadie los va a mirar raro por ladrar de la emoción cuando lleguen.
No es una excepción ni un favor: es parte del diseño. Wander nació para desconectar en serio, y la desconexión de verdad incluye a quienes más nos sacan de la rutina.
Un bosque para cada perrito
Cada destino Wander tiene su propio carácter, y eso también aplica para ellos.
Link La Marquesa: https://wandercabins.mx/ubicaciones/LaMarquesa?binflu=49718246_f0fb400a-b8cb-41bc-b53d-de8dc5afdac4
En La Marquesa, a solo 30 minutos de Santa Fe, un bosque de pinos extenso y privado es el plan perfecto para la primera salida con un perro que apenas se está acostumbrando a viajar: cerca, tranquilo, con senderos suaves para ir descubriendo juntos.
Link de Villa Alpina:
https://wandercabins.mx/ubicaciones/VillaAlpina?binflu=49718246_f0fb400a-b8cb-41bc-b53d-de8dc5afdac4
En Villa Alpina, entre piedras gigantes y árboles imponentes, hay terreno de sobra para los que necesitan explorar cada rincón antes de sentirse en casa.
Link Mineral del Chico:
https://wandercabins.mx/ubicaciones/MineraldelChico?binflu=49718246_f0fb400a-b8cb-41bc-b53d-de8dc5afdac4
En Mineral del Chico, dentro del Parque Nacional, la niebla de la mañana y el bosque cerrado son ideales para los perros con más energía que necesitan correr, subir y bajar sin límite de correa.
Valle de Bravo:
https://wandercabins.mx/ubicaciones/ValledeBravo?binflu=49718246_f0fb400a-b8cb-41bc-b53d-de8dc5afdac4
Y en Valle de Bravo, con río y espacio abierto, los que aman el agua encuentran ahí su versión particular del paraíso.
Antes de salir
Un par de cosas ayudan a que la primera escapada salga redonda: llevar su cama o cobija de siempre para que la cabaña se sienta conocida desde el primer minuto, ¡no olvides su juguete favorito!
Este verano, llévalo contigo
No hace falta un motivo especial para llevarlos. Basta con las ganas de compartir un lugar bonito con quien siempre está listo para ir, sin pedir explicaciones. Este verano, el Paquete Verano de Wander tiene 20% de descuento en todos los destinos pet friendly , la excusa perfecta para que la próxima escapada sea, por fin, en familia completa.
Reserva tu cabaña pet friendly y déjalo correr.
Link de verano:
https://wandercabins.mx/pack/ValledeBravo/paquete-verano
Preguntas frecuentes
¿Las cabañas Wander aceptan perros en todos los destinos?
Sí, todos los destinos Wander son pet friendly. Solo te agregarlo al momento de reservar para prepararte el espacio adecuado.
¿Tiene costo extra llevar a mi mascota?
Sí, el costo por llevar a tu compañero favorito es de $500. El espacio y las áreas al aire libre de cada cabaña ya están pensadas para que ambos estén cómodos.
¿Qué necesito llevar para su estancia?
Su cama o cobija habitual, comida suficiente, correa, placa con tus datos y cualquier medicamento que use.
¿Los senderos son aptos para perros?
Sí. Cada destino tiene senderos de distinta exigencia, desde caminatas suaves en La Marquesa hasta terreno más demandante en Mineral del Chico, para que elijas según la energía de tu perro.
¿Qué pasa si mi perro no está acostumbrado a viajar?
La Marquesa, por su cercanía y tranquilidad, es el destino que más recomendamos para una primera salida corta antes de aventurarse a destinos más lejanos.